Tarta de frambuesas

tarta frambuesas

Por aquí ya hemos empezado la temporada de picnics. Bueno, no hemos salido mucho: hicimos uno y el segundo tuvimos que cancelarlo por mal tiempo, pero nuestro espíritu está ya tumbado al sol sobre una manta de cuadros y comiéndose un bocata.

Si nos juntamos varios y nos organizamos para llevar los víveres, yo suelo ocuparme del postre. Normalmente los muffins son la mejor opción, porque son fáciles de transportar y de comer, pero algunas tartas parece que fueron creadas para ser comidas a la sombra de los árboles: si el año pasado os enseñé cómo hacer la tarta de cerezas más fácil del mundo, aquí os traigo una tarta de frambuesas que no tiene nada que envidiarle…

Tarta de frambuesas
(Para un molde redondo de 20 cm de diámetro)

125 gramos de mantequilla, a temperatura ambiente
50 gramos de azúcar blanco + una cucharada
50 gramos de azúcar moreno
Un huevo
Unas gotas de extracto de vainilla
250 gramos de harina
Una cucharadita y media de levadura química (tipo Royal)
300 gramos de frambuesas frescas

  1. Batimos juntos la mantequilla y los azúcares durante un par de minutos. Añadimos el huevo, el extracto de vainilla y una cucharada de harina (para evitar que la mezcla se corte) y batimos todo bien uno o dos minutos más.
  2. Añadimos la harina y la levadura química y las incorporamos trabajando los ingredientes poco a poco con las manos. Cuando tengamos una masa homogénea, hacemos una bola con ella, la envolvemos en film transparente y la metemos en la nevera como mínimo una hora, para que se enfríe y, al endurecerse, sea más fácil trabajar con ella.
  3. Transcurrido ese tiempo, separamos un tercio de la masa y lo volvemos a dejar en la nevera cubierto de film.
  4. El resto de la masa lo estiramos con un rodillo hasta obtener un círculo con un espesor de 30 milímetros, más o menos. Para que la masa no se pegue al rodillo, lo más fácil es ponerla entre dos hojas de papel de hornear y pasar el rodillo sobre ellas, trabajando rápido, mientras aún está fría.
  5. Extendemos la masa sobre un molde de tarta bien engrasado y recortamos el sobrante que cuelgue a los lados del molde. Pinchamos la base con un tenedor.
  6. Cubrimos la base con las frambuesas y sobre ellas espolvoreamos una cucharada de azúcar.
  7. Cogemos el resto de la masa y la estiramos con el rodillo, igual que hicimos la primera vez. Para cubrir las frambuesas podemos hacer un enrejado tradicional (cortando tiras de un centímetro de ancho y entrecruzándolas sobre la tarta) o cortar formas con moldes de galletas y colocarlas de manera decorativa (aquí una servidora se sentía primaveral y optó por las mariposas).
  8. Horneamos durante unos 40 minutos a 180°C. Si se tuesta mucho, podemos cubrirla con papel albal para que siga cociéndose sin quemarse.
  9. Dejamos enfriar antes de desmoldarla y servimos con salsa de vainilla, crema pastelera o una buen bola de helado de vainilla.

(Encontré la inspiración en el libro Fika. The Art of the Swedish Coffee Break, de Anna Brones y Johanna Kindvall)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s