Bizcocho marmolado de café y cardamomo

bizcocho café y cardamomo

Los que me seguís en Twitter sabéis que cuando alguna web importante de fotos de comida publica alguna de las mías me hincho como un pavo, me pongo a dar palmas con las orejas y lo proclamo a los cuatro vientos llena de orgullo y satisfacción. Os aseguro que no es por soberbia desmedida: es que hago las fotos con tan poquitos medios que me hace muchísima ilusión cuando me salen bien. Cuando las blogueras más famosas enseñan cómo las hacen ellas, alucino: focos, estudios semiprofesionales, cámaras réflex del tamaño de mi cabeza…

¿Y yo? Os cuento la producción de la foto de hoy. Formación: autodidacta (es decir, ninguna más allá de mi sentido común). Escenario: mesita de Ikea y periódico viejo arrugado. Iluminación: ventana abierta. Equipo: cámara compacta de 70 euros y ordenador netbook de casi 10 años. Postproducción: programa gratuito de edición de imágenes. Banda sonora: bebé berreando. Y todo para intentar convenceros de lo riquísimo que está este bizcocho de café y cardamomo…

Bizcocho marmolado de café y cardamomo
(Para un molde de 26×12 cm)

250 gramos de harina
1 cucharadita colmada de levadura química (tipo Royal)
1/2 cucharadita de sal
175 gramos de mantequilla, a temperatura ambiente
175 gramos de azúcar
4 huevos, a temperatura ambiente
1/2 cucharadita de esencia de vainilla
125 ml de leche, a temperatura ambiente
1 cucharadita de cardamomo molido
2 cucharaditas colmadas de café instantáneo (tipo Nescafé) disueltas en una cucharada de agua caliente

  1. Tamizamos juntas la harina, la levadura química y la sal. Reservamos.
  2. En un recipiente grande batimos juntos durante un par de minutos la mantequilla y el azúcar, hasta obtener una textura de pomada y un color amarillo pálido. Vamos añadiendo los huevos de uno en uno, y la esencia de vainilla, batiendo bien cada vez.
  3. Con una espátula, incorporamos un tercio de la harina. Removemos, vertemos la mitad de la leche, y seguimos agregando así otro tercio de la harina, el resto de la leche y el último tercio de la harina.
  4. Dividimos la masa en dos. En una de las mitades mezclamos el cardamomo molido, y en la otra el café instantáneo, ya disuelto en el agua caliente.
  5. Para conseguir el efecto marmolado, vamos echando las dos masas a cucharadas alternativamente en un molde engrasado y/o forrado con papel de hornear. Podemos hacer distintas capas o poner cucharadas de forma aleatoria. Luego, pasamos un cuchillo por la masa haciendo un zigzag para mezclarlas un poco más.
  6. Horneamos el bizcocho a 170°C durante una hora y 20 minutos, y lo dejamos reposar un cuarto de hora antes de desmoldarlo y dejarlo enfriar de todo sobre una rejilla.

(Encontré la inspiración en el libro Baking. From my home to yours, de Dorie Greenspan)

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