Bizcocho de arándanos y chocolate blanco

bizcocho de arándanos y chocolate blanco

Este bizcocho es como el de frambuesas y chocolate blanco, pero al revés: si en aquél las frutas iban mezcladas en la masa y el chocolate nos servía para la cobertura, en éste son los arándanos los que cubren todo el dulce. Por cierto, tiene truco: es un bizcocho invertido. Para hacerlo, ponemos las bayas en el fondo del molde, distribuimos la masa por encima y, una vez horneado, lo desmoldamos y le damos la vuelta para dejarlo enfriar sobre una rejilla. No es física cuántica… pero tampoco es la receta más fácil del mundo, porque corres el riesgo de que se te rompa al girarlo y, después, al trasladarlo a un plato para servirlo.

Ahora os estaréis preguntando: “Vale, pero ¿está rico?” ¡Pues sí, mucho! Al hacerlo de esta manera, la fruta se convierte en una especie de mermelada espesa que cubre todo el bizcocho, y su acidez va fenomenal con la dulzura del chocolate blanco. Mi monstruito, que está muy maniático últimamente, protestó muchísimo cuando vio los arándanos, decidió que no lo quería probar, cambió de idea… y nada más acabar su trozo pidió otro para repetir. ¡Y ya sabéis lo que dicen de los niños y los borrachos!

Receta de bizcocho invertido de arándanos y chocolate blanco
(Para un molde redondo de 20 cm de diámetro)

250 gramos de arándanos
100 gramos + dos cucharadas de azúcar
120 gramos de mantequilla, a temperatura ambiente
La ralladura de un limón
2 huevos
120 gramos de harina con levadura
½ cucharadita de sal
120 gramos de chocolate blanco, en trocitos

  1. En el molde ya engrasado (o forrado con papel vegetal) colocamos los arándanos cubriendo toda la superficie. Espolvoreamos sobre ellos dos cucharadas de azúcar y reservamos.
  2. En un recipiente grande batimos juntos (preferiblemente con una batidora de varillas) la mantequilla y el azúcar durante un par de minutos, hasta obtener una mezcla con textura de pomada, de color amarillo pálido.
  3. Añadimos la ralladura de limón y los huevos, uno a uno, batiendo bien cada vez hasta que queden totalmente incorporados.
  4. Agregamos la harina con levadura y la sal, y removemos con una espátula hasta obtener una mezcla homogénea. Por último, ponemos los pedazos de chocolate blanco y revolvemos para repartirlos bien.
  5. Ayudándonos con una cuchara (porque es una masa bastante espesa) distribuimos la mezcla por encima de los arándanos, intentando no moverlos. No hace falta que queden todos cubiertos: al crecer en el horno la masa ya se expande por toda la superficie del molde.
  6. Horneamos a 180ºC durante 40-45 minutos (no os preocupéis si la parte superior se tuesta mucho, porque al darle la vuelta pasará a ser el fondo del bizcocho y no se va a enterar nadie). Podéis usar el truco de pinchar con un palillo o un cuchillo para ver si ya a está hecho, pero tened en cuenta que siempre saldrá un poco sucio, por el chocolate derretido y los arándanos.
  7. Tras sacarlo del horno, esperamos unos diez minutos y lo desmoldamos volcándolo con mucho cuidado sobre una rejilla.
  8. Dejamos enfriar de todo antes de pasarlo a un plato y servirlo.

(Encontré la inspiración en la web de John Whaite… ¡tenía un montón de ganas de probar esta receta desde que se la vi hacer en el Great British Bake Off!)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s