Napolitanas de chocolate (con masa de hojaldre casera)

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La culpa de todo fue del Great British Bake Off, que es un concurso maravilloso de la BBC donde una docena de británicos con pinta de ser gente de lo más normal hacen auténticas proezas reposteras como si tal cosa. Croque-en-bouches, macarons, tartas sacher… ¡hasta masa filo! Y son gente tan sencilla, y hacen que todo parezca tan fácil, que yo me crecí. Y decidí que si ellos son capaces de hacer el hojaldre tan alegremente, yo también podía. ¿Y sabéis una cosa? No, no puedo.

La teoría no es difícil, pero se ve que algo no hice bien durante el amasado, porque en el paso final te tiene que quedar un cuadrado de masa y yo tenía más bien un rectángulo mutante. Eso sí, yo seguí adelante con mi receta, porque con el trabajo que me había dado no iba a tirarlo todo y empezar de cero. Preparé con ella croissants y napolitanas, y os dejo aquí la receta de las segundas porque, la verdad, los primeros me salieron un poco tróspidos. No son las napolitanas más hojaldradas del mundo, pero estaban muy ricas y en casa me las celebraron mucho. De todas formas, no vuelvo a intentar hacer hojaldre. Primero, porque ahora estoy centrada en la repostería “saludable”, y esto es una bomba de mantequilla; y segundo, porque está claro que no es lo mío. ¡La semana que viene volvemos a las cosas integrales, sencillas y con ingredientes secretos y sanos!

Receta de napolitanas de chocolate
(Para ocho napolitanas grandes)

500 gramos de harina de fuerza
10 gramos de sal
80 gramos de azúcar
10 gramos de levadura seca activa
300 ml de agua fría
300 gramos de mantequilla fría
8 cucharadas de chips de chocolate
Un huevo batido
50 gramos de mermelada de melocotón
Una cucharada de agua

  1. Ponemos en un recipiente grande la harina, la sal, el azúcar, la levadura y el agua. Trabajamos bien los ingredientes, a mano o con una amasadora eléctrica, durante 8 o 10 minutos, hasta obtener una masa firme pero manejable. Hacemos una bola con ella, la ponemos en un recipiente engrasado y tapado con film transparente y la metemos en la nevera. Dejamos que repose una hora.
  2. Cuando haya trascurrido ese tiempo, preparamos la mantequilla: la ponemos entre dos láminas de papel vegetal y con un rodillo la golpeamos y estiramos hasta obtener un rectángulo de 40 por 19 centímetros. Hay que trabajar rápido con ella, y es imprescindible que esté fría y firme, así que mi consejo es que la metáis en el congelador mientras preparáis la masa en el siguiente paso.
  3. Sacamos la masa de la nevera y, sobre una superficie limpia y enharinada, la estiramos con el rodillo hasta tener un rectángulo de 60 por 20 centímetros.
  4. Despegamos uno de los papeles vegetales y, con cuidado, colocamos la mantequilla de forma que quede pegada al borde inferior de la masa. Despegamos el otro papel vegetal.
  5. Doblamos la parte superior de la masa, que había quedado sin cubrir, sobre un tercio de la mantequilla. Después cortamos con un cuchillo la mantequilla que quedaba descubierta, la colocamos sobre la masa que acabamos de doblar, y la cubrimos con la mitad inferior de la masa. Si hemos hecho todo bien, deberíamos tener tres capas de masa y dos capas de mantequilla. Sellamos los extremos de la masa para que la mantequilla quede bien resguardada, lo envolvemos todo con film transparente y lo metemos en la nevera durante una hora, para que la mantequilla se endurezca de nuevo.
  6. Ponemos la masa en sobre una superficie limpia y enharinada y estirando con el rodillo sólo en una dirección (¡ojo que esto es importante!) la extendemos hasta conseguir un rectángulo de 60 por 20 centímetros. Doblamos el tercio superior de la masa y después doblamos el tercio inferior y lo colocamos encima, como si la fuésemos a meter en un sobre, hasta obtener un cuadrado. La envolvemos de nuevo en film transparente y la metemos en la nevera para que repose una hora más.
  7. Repetimos el paso anterior dos veces más, y finalmente dejamos reposar la masa en la nevera durante un mínimo de ocho horas (yo hice todo esto por la tarde y la dejé leudar por la noche para hornear las napolitanas por la mañana).
  8. Para hacer las napolitanas, estiramos la masa con el rodillo hasta que tenga un grosor de unos ocho centímetros, y la cortamos en cuadrados de unos 12 centímetros de lado.
  9. Distribuimos una cucharada de chips de chocolate junto a uno de los lados y enrollamos la masa de forma que el chocolate quede en el centro del cilindro. Aplastamos la napolitana con la mano y pincelamos con un poco de huevo batido. Dejamos reposar una hora.
  10. Precalentamos el horno a 200ºC. Calentamos juntas la mermelada de melocotón y el agua (para que la mermelada no esté tan espesa) y pincelamos las napolitanas para glasearlas.
  11. Horneamos durante 15 minutos. Está buenísimas aún templadas, con el chocolate derretido.

(Encontré la inspiración en un par de recetas de Paul Hollywood, podéis verlas aquí y aquí.)

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