Crema de limón (lemon curd)

¿Recordáis que hace unas semanas os dije que tenía muchísimos limones y que ya no sabía ni qué hacer con ellos? Me libré de unos cuantos preparando un estupendo bizcocho y los he estado utilizando a diario en la cocina para platos y salsas varias, pero todavía me quedan un montón, así que me he decidido por una receta inglesa clásica de las que sirven para todo: lemon curd, una crema de limón espesa que podemos usar para hacer tartas (aquí tenéis una receta), para rellenar galletas o macarons, para darle un toque fresco a una pavlova… Nosotros la estamos comiendo mucho con yogur natural. ¡Está riquísima!

La técnica es muy parecida a la de las natillas: ponemos los ingredientes en un cazo y vamos removiendo con unas varillas mientras la crema cuaja. Sólo tiene dos dificultades: la primera, no poner el fuego muy fuerte; y la segunda, ¡no comernos la crema a cucharadas directamente desde el bote!

Receta de crema de limón
(Para unas seis raciones)

150 gramos de azúcar
La piel de un limón (sin la parte blanca)
150 ml de zumo de limón
Cuatro huevos, a temperatura ambiente
100 gramos de mantequilla, a temperatura ambiente y cortada en daditos

  1. Si tenemos una buena picadora, empezamos la receta por poner en ella el azúcar y la piel del limón y triturarlo todo bien hasta que el azúcar tenga textura de azúcar glas y la piel del limón esté en trozos diminutos que no nos dejen después una textura granulosa en la crema. Si no, ponemos la piel de limón entera con el resto de ingredientes y la retiramos al acabar de cocinar.
  2. Ponemos en un cazo el azúcar, la piel de limón, el zumo de limón y los huevos y batimos bien todo.
  3. Ponemos el cazo a fuego medio y vamos removiendo con unas varillas mientras añadimos la mantequilla.
  4. Mantenemos el cazo en el fuego y removemos de forma constante durante unos ocho minutos. Veréis como la mezcla se va espesando poco a poco (aunque luego, al enfriar, espesará más todavía).
  5. Vertemos la crema de limón en un recipiente hermético (o varios), lo tapamos y lo dejamos enfriar. Podemos utilizarlo como ingrediente para otros postres pero si no lo vamos a consumir en el momento debemos guardarlo en la nevera.

(Encontré la inspiración en Epicurious)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s