Blondie de zanahoria y tahini (sin gluten y sin lactosa)

Lo que diferencia a los brownies (y a sus primos rubios, los blondies) del resto de los bizcochos es que con ellos no intentamos que sean esponjosos: intentamos que sean densos y jugosos, pero no pesados ni mazacotes. Hay que buscar un pastel lleno de sabor, que se derrita en la boca, no un bloque macizo con tropezones de nueces. El truco para conseguirlo suele ser coger una cantidad muy loca de mantequilla y batirla bien con el azúcar para que coja aire, pero ¿y si no quieres usar una cantidad muy loca de mantequilla en tus postres?

Pues hay alternativas, y algunas de ellas son incluso saludables. En esta receta, por ejemplo, utilizamos tahini, que es simplemente una pasta que se hace con semillas de sésamo trituradas y que la mayoría de la gente usa sólo para hacer hummus, pero que yo recomiendo muy mucho para experimentar en la repostería. Y utilizamos almendra molida. Y un poco de piña fresca. Y dos o tres cucharadas de sirope de arce para endulzar, que no son muchas pero se pueden aumentar si os parece necesario. Y zanahorias. Y unas pacanas, o cualquier otro fruto seco que os guste. Y si juntas todo esto acabas con un estupendo blondie de zanahoria y tahini (sin gluten y, ya que estamos, sin lactosa), poco habitual y de aspecto algo rústico, pero fabuloso para tomar solo o acompañado con un poco de helado de vainilla.

Sigue leyendo

Tarta de limón y merengue (sin gluten)

Todo empezó porque mi media naranja se fue a ver a sus padres y volvió con (entre otras cosas) un bote de lemon curd, una crema pastelera típica de Inglaterra que mi suegra había preparado porque tenía muchos limones y no quería que se le estropeasen. “¿Qué vas a hacer con ella?”, me preguntó mi media naranja. “¿Tú no vas a estar de cumpleaños en un par de semanas? ¿Y si te hago una tarta de limón para celebrarlo?”, sugerí. Le pareció una idea estupenda, así que busqué en Internet una receta que tuviese buena pinta, me fui de expedición a buscar ingredientes exóticos (¡almidón de tapioca! ¡fécula de patata! ¡goma xantana!) y horneé mi primera base de tarta sin gluten. ¿Y sabéis una cosa? Salió FATAL.

No sólo tenía un aspecto lamentable, es que además llevaba muchísima mantequilla y goteaba tanto por los bordes del molde como por el fondo desmontable: cuando la saqué del horno, la bandeja era una piscinita de mantequilla derretida. ¡Hala, a tirarlo todo y a volver a empezar! Para el segundo intento me dejé de ingredientes raros y busqué una opción con almendra molida, mi nueva mejor amiga. Encontré una receta fácil de hacer y que no requería horneado previo y, esta vez sí, pudimos disfrutar de una estupenda tarta de limón con merengue. Por cierto, mi suegra ya me ha dado dos botes más de lemon curd, así que contad con más recetas de éstas próximamente…

Sigue leyendo

Tarta de chocolate (sin gluten y sin lactosa)

Ésta es la mejor tarta de chocolate del mundo (y os lo dice alguien que ha comido MUCHAS tartas de chocolate en su vida). Es jugosa y ligera, y se derrite en la boca. Tiene un sabor intenso a chocolate con su punto justo de dulzura para no hacerse empalagoso. Es perfecta para tomar sola, pero si se acompañada por una bola de helado de vainilla es un postre de escándalo. Es una tarta sin gluten y sin lactosa. Es fácil de hacer, con ingredientes que se encuentran en cualquier supermercado. De verdad: es maravillosa. Y tengo que confesar que la hice de rebote, por pura casualidad.

Porque yo iba a hacerle a mi monstruito otra tarta por su cumpleaños (él sólo había pedido que llevase lacasitos, el resto le daba igual), pero cuando junté todos los ingredientes en la encimera para ponerme a cocinar me di cuenta de que el resultado iba a ser un pastel diminuto, ¡y yo no tengo moldes tan pequeños! Así que me puse a buscar rápidamente en mi lista de “recetas que tienen muy buena pinta y que debería probar algún día” y encontré ésta. Insisto: la mejor tarta de chocolate del mundo.

Sigue leyendo

Magdalenas de naranja y almendras (sin gluten)

No es casualidad que las últimas magdalenas que colgamos en el blog fuesen de naranja y éstas también lo sean: quería enseñarle al monstruito que, con o sin gluten, podemos seguir con nuestras recetas tan contentos como antes. Por ahora lo de la dieta restringida lo lleva muy bien: en el cole le hacen menú adaptado pero similar al de los demás niños, en casa comemos todos lo mismo y él sólo tiene distinto el pan (y el drama ahí lo monta la fierecilla, que quiere el mismo pan que su hermano) y en la primera fiesta de cumpleaños a la que fue desde el diagnóstico había miles de cosas que podía tomar, así que se puso las botas, como siempre. ¡Esperemos que todo siga así de bien!

¿Y la receta de hoy? Pues es fácil de hacer, con ingredientes que se pueden encontrar en cualquier cocina y el resultado son unas magdalenas muy esponjosas que, si se guardan en un bote hermético, aguantan bien un par de días. Y ya otro día me pondré a investigar sobre las harinas sin gluten…

Sigue leyendo

Bizcocho de plátano en el microondas

mug-cake-platano

Los mug cakes (es decir, bizcochos preparados en tazas y cocinadas en el microondas) están llenos de ventajas. La principal es que te permiten disfrutar de un dulce en cuestión de minutos, que es una cosa estupenda cuando te da un antojo por la noche, mientras ves la tele, o cuando les has prometido a los monstruitos que si recogen todos los juguetes sin protestar y sin tirárselos a la cabeza el uno al otro les darás un premio.

La desventaja es que a veces explotan en el microondas (un día tuve un incidente terrorífico con un bizcocho de arándanos) y que no son muy elegantes. Crecen a lo loco para desinflarse después, suelen desbordar la taza y dejarla llena de chorretones y tienen ese aspecto triste de la repostería hecha al vapor. Pero a mis monstruitos les da igual: éste de plátano, sin gluten, sin lactosa y sin azúcar añadido, lo corté en pedacitos y lo repartí en dos boles. ¡Y tan contentos! ¡El próximo día seguro que recogen aún más rápido!

Sigue leyendo