Batido de chocolate (sin azúcar añadido)

Que sepáis que durante las próximas semanas nos vamos a unir al reto #70DíasSinAzúcar, impulsado por SinAzucar.org, una web que me encanta en la que, a través de fotografías, se muestra la cantidad de azúcar que tienen distintos alimentos. Si no la conocéis, echadle un ojo: los carteles sobre alimentos “infantiles” o sobre productos salados son como para pensárselo dos veces antes de llenar el próximo carro de la compra. La iniciativa #70DíasSinAzúcar consiste, simplemente, en pasarse diez semanas sin tomar más azúcar que el propio de los alimentos. Y ojo porque eso no significa sólo dejar de lado las chuches y la bollería industrial, ni cambiar el azúcar por edulcorantes. ¿Qué hay que hacer? Pues lo de siempre: más mercado y menos supermercado. Más alimentos de toda la vida y menos productos procesados. Menos sabores artificiales y más reeducar el paladar para disfrutar de las cosas de verdad. Aquí y aquí tenéis un par de sitios con pistas y buenas ideas para evitar el azúcar innecesario de vuestras vidas.

Y como sigue haciendo un calor horroroso, vamos a empezar el reto con una receta tontísima pero que me vais a agradecer mucho: batido de chocolate. Seguro que la mayoría lo preparáis con helado, con Nutella o, directamente, con Colacao o Nesquick, pero ¿no preferís una versión sin azúcar añadido (y sin aceite de palma), que lo único que lleva para endulzarlo es una pieza de fruta y que se prepara en un par de minutos?

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Crema de cacahuete para untar

Me encanta la crema de cacahuete. Me parece maravillosa para untar en una buena tostada, para utilizar como ingrediente en mis recetas y para darle vidilla a un sandwich. Sé que por aquí no tiene buena fama porque casi todo el mundo la relaciona con la comida basura estadounidense, pero es un sustituto vegano y estupendo de la mantequilla, con menos calorías y grasas más saludables. No se debe abusar de ella, porque tampoco es precisamente un producto “de dieta”, pero desde hace años nunca falta en mi despensa.

Antes no era fácil encontrarla, pero ahora se vende ya en muchos supermercados. El problema es que las marcas comerciales no llevan sólo cacahuete: van cargaditas también de aceite de palma y, muchas veces, sal. Ante eso, hay dos alternativas: buscarla en tiendas de productos biológicos (ahí suele haberlas 100% de frutos secos) o hacerla en casa. Y si optáis por la segunda opción, sólo necesitáis cacahuetes, una picadora potente y un poco de paciencia.

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Galletas de mantequilla de cacahuete y mermelada

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Sí, me gustan las galletas de mantequilla de cacahuete. Me gusta su sabor tostado, que sean esponjositas por dentro y su aspecto rústico. Me gusta que siempre resulten muy fáciles de preparar. Me gusta el olor que dejan en la cocina. De hecho, me gustan tanto que ésta es la cuarta receta que pongo en el blog: ya habíamos hecho las versiones clásica, con nubes y gigante. ¡Y aún nos falta la versión con chocolate!

¿Y ésta? Ésta es una versión estupenda. ¿Nunca os habéis fijado que en las pelis estadounidenses los niños siempre llevan en sus fiambreras sándwiches de mantequilla de cacahuete y mermelada? Eso, queridos, es porque es una combinación ganadora. Y si no me creéis, probad a hacer estas galletas…

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Barritas de arroz inflado

barritas de arroz inflado

Os cuento: Mi monstruito va a empezar el cole y yo ando dándole vueltas a qué meriendas sanas le puedo mandar para comer a media mañana. Fruta, claro, y yogur y bocatas, pero teniendo un blog como éste da un poco de pena no prepararle algún dulce casero de vez en cuando, ¿no? Y se me ocurrió hacerle barritas de cereales… pero resulta que conseguir una versión sana no es tan fácil cómo parece. Encontré una receta en Internet que me pareció sencilla y con ingredientes razonables. Arroz inflado: estupendo, que además cerca de mi casa lo venden integral. Mantequilla de cacahuete: tengo un bote que es sólo de cacahuete tostado y triturado, sin aceite de palma ni tonterías, así que estupendo también. Y un agente endulzante y pegajoso para dar forma a las barritas. Y ahí llega el problema.

Puede ser miel o cualquier sirope vegetal (de arce, de arroz, de maíz…), pero por mucho que se diga de ellos que son “naturales” el hecho es que la miel contiene un 80% de azúcar, y los siropes no andan muy lejos. En la receta que usé como base las medidas venían en tazas, no en peso, y hasta que me puse a prepararla no descubrí que la mezcla original para las barritas lleva 50 gramos de arroz, 125 de mantequilla de cacahuete y otros tantos de sirope. Vamos, ¡una bomba! Incluso recortando a la mitad la cantidad de sirope, me sigue pareciendo demasiado para un niño pequeño. Y ya sé que las barritas comerciales que venden en los supermercados son mucho peores (incluso las de “dieta” tienen casi un 30% de azúcares), pero precisamente si las hago en casa es para que sean más saludables. En resumen: que aquí os traigo unas barritas energéticas de arroz inflado riquísimas y muy adecuadas para deportistas. Y voy a seguir pensando qué darle a mi enano.

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Batido de plátano, avena y mantequilla de cacahuete

batido avena y plátano

Si madrugarais tanto como yo (que me levanto a las 6 de lunes a viernes y a las 7 los fines de semana, al grito de “MAMÁ, QUIERO DESAYUNAAAAAR”) agradeceríais mucho este tipo de recetas, que en realidad son todo un desayuno concentrado en un vaso. Lleva lácteos (leche y yogur), cereales (copos de avena), fruta (plátano) y frutos secos (mantequilla de cacahuete). Incluso lleva una pizca de canela (opcional). ¡Batir, beber y a enfrentarse al mundo!

Además es una receta fácilmente adaptable a vuestras necesidades. ¿Que no os apetece meteros un atracón de calorías a primera hora de la mañana? Pues ponéis lácteos desnatados. ¿Qué sois veganos o no os sienta bien la leche de vaca? Sin problemas, los sustituís por bebidas vegetales y yogur de soja y listo. ¿Que el plátano no os entusiasma? Probad con unos arándanos. ¿Qué sois alérgicos al cacahuete? Utilizad crema de almendras. Ya veis: ¡una receta tontísima, pero mil posibilidades!

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