Crema de limón (lemon curd)

¿Recordáis que hace unas semanas os dije que tenía muchísimos limones y que ya no sabía ni qué hacer con ellos? Me libré de unos cuantos preparando un estupendo bizcocho y los he estado utilizando a diario en la cocina para platos y salsas varias, pero todavía me quedan un montón, así que me he decidido por una receta inglesa clásica de las que sirven para todo: lemon curd, una crema de limón espesa que podemos usar para hacer tartas (aquí tenéis una receta), para rellenar galletas o macarons, para darle un toque fresco a una pavlova… Nosotros la estamos comiendo mucho con yogur natural. ¡Está riquísima!

La técnica es muy parecida a la de las natillas: ponemos los ingredientes en un cazo y vamos removiendo con unas varillas mientras la crema cuaja. Sólo tiene dos dificultades: la primera, no poner el fuego muy fuerte; y la segunda, ¡no comernos la crema a cucharadas directamente desde el bote!

Sigue leyendo

Anuncios

Bizcocho de limón y semillas de amapola (vegano y sin gluten)

Ésta receta responde a la clásica pregunta a la que todo ser humano se enfrenta alguna vez en su vida: “¿Qué puedo hacer si mi suegra me ha regalado tres docenas de limones?”. Menos mal que son frutas que valen para platos dulces y salados y de las que, además, se aprovecha todo… pero pasan los días y yo sigo teniendo la nevera llena de limones. Y no me fío de ellos, porque ¿cómo sé yo que no están aprovechando su clara superioridad numérica para dar un golpe de estado y apropiarse de mi cocina?

Así que, después de dos recetas en las que ya tenían un papel secundario, he decidido darles todo el protagonismo y hacer un bizcocho de limón y semillas de amapola, que es un dulce tradicional estadounidense que ya habíamos hecho alguna vez por aquí antes de saber que éramos una familia glutenfree. Esta es una versión vegana y, para que quede más jugoso, lleva almendra molida entre sus ingredientes. Fácil y rico. Ahora a ver qué hago con los 30 limones que me quedan.

Sigue leyendo

Tarta de limón y merengue (sin gluten)

Todo empezó porque mi media naranja se fue a ver a sus padres y volvió con (entre otras cosas) un bote de lemon curd, una crema pastelera típica de Inglaterra que mi suegra había preparado porque tenía muchos limones y no quería que se le estropeasen. “¿Qué vas a hacer con ella?”, me preguntó mi media naranja. “¿Tú no vas a estar de cumpleaños en un par de semanas? ¿Y si te hago una tarta de limón para celebrarlo?”, sugerí. Le pareció una idea estupenda, así que busqué en Internet una receta que tuviese buena pinta, me fui de expedición a buscar ingredientes exóticos (¡almidón de tapioca! ¡fécula de patata! ¡goma xantana!) y horneé mi primera base de tarta sin gluten. ¿Y sabéis una cosa? Salió FATAL.

No sólo tenía un aspecto lamentable, es que además llevaba muchísima mantequilla y goteaba tanto por los bordes del molde como por el fondo desmontable: cuando la saqué del horno, la bandeja era una piscinita de mantequilla derretida. ¡Hala, a tirarlo todo y a volver a empezar! Para el segundo intento me dejé de ingredientes raros y busqué una opción con almendra molida, mi nueva mejor amiga. Encontré una receta fácil de hacer y que no requería horneado previo y, esta vez sí, pudimos disfrutar de una estupenda tarta de limón con merengue. Por cierto, mi suegra ya me ha dado dos botes más de lemon curd, así que contad con más recetas de éstas próximamente…

Sigue leyendo

Bundt cake de limón y tomillo

bizcocho limón y tomillo

El monstruito y yo hicimos un bizcocho. Hace tiempo que no me echaba una mano en la cocina (a veces pasa de mí y a veces soy yo la que no lo quiere cerca, porque no me interesa que vea los ingredientes secretos que pongo en las recetas), pero esta vez me ayudó entusiasmado a pesar todas las cosas (nunca tanto tardamos y nunca tanto manchamos con la harina) y a revolver la masa. Si le dejo, incluso me engrasa él el molde… pero tengo sentido común suficiente para decirle que eso ni lo intente, ¡que las manchas de mantequilla no son buenas de quitar!

Este bundt de limón y tomillo, muy veraniego, lo preparamos para una reunión familiar, y supongo que estaba bueno de verdad porque aunque había dos postres más nos lo comimos casi entero. Es fácil de hacer (¡a prueba de niños!); y mi único consejo es que no intentéis sustituir el tomillo fresco por el seco, porque no va a saber igual y no os va a aromatizar el bizcocho de la misma manera.

Sigue leyendo

Las 10 recetas más leídas de 2015

las diez recetas más leídas de 2015

¡Otro año que se acaba! Para nosotros ha sido un año especial, porque llegó nuestra fierecilla, que es un sol y la cosa más buena y más sonriente del mundo (supongo que los virus piensan lo mismo, porque lleva tres meses cogiéndose toda cuanta enfermedad pasa cerca de ella… en fin, cosas de bebés). El monstruito, que está hecho un chicarrón, ha dejado de lado su obsesión panarra y ahora está todo el día pidiendo bizcochos, galletas y magdalenas (lo que me obliga a cocinar ciertas cosas con nocturnidad y alevosía, porque si le dejo se pasa el día comiendo). ¡Quién nos lo iba a decir en marzo, cuando casi se negó a probar su riquísimo bizcocho de cumpleaños!

Y vosotros, queridos, no dejáis de sorprenderme. En las diez recetas que más os han gustado este año sólo hay una que lleva chocolate. Tres de ellas son sin azúcar. Varias son facilonas y sin horno (bueno, eso no me sorprende: ¡la vida moderna casi no nos deja tiempo de ni de cocinar!). Y la que más os ha gustado es ganadora indiscutible de este año y una de las recetas más vistas de toda la historia del blog. Y como estamos en época de listas y rankings, aquí os dejo la mía, por si os interesa. ¡Feliz 2016 a todos!

Sigue leyendo