Gachas de quinoa (porridge)

Un desayuno que me hago yo a veces y que me encanta son las gachas de avena, el mítico porridge inglés que desayunan siempre los protagonistas de los libros de Enid Blyton. Si las sirves así, sin más, son una cosa fea y tristona, pero si les das un poco de vidilla (fruta troceada, cacao en polvo, sirope, dátiles, crema de cacahuete…) se vuelven un plato lleno de posibilidades. ¿El problema? El gluten. ¡Con lo que le gusta al monstruito robarme parte de mi desayuno cuando es distinto al suyo! Si los dos tenemos tostadas, o sándwich, no hay problema, pero si cada uno tiene una cosa diferente le encanta comerse un poquito del mío. Así que tuve que buscar una versión sin gluten.

Tras preguntar a San Google, la sustituta de la avena estaba clara: la quinoa. No tiene un sabor tan suave como el de la avena, pero con los ingredientes adecuados es una alternativa estupenda. Tenemos dos opciones: utilizar el grano entero o cocinarla directamente en copos. Si elegimos por los copos, las gachas se preparan en cinco minutos, que es una ventaja importante para los días que vamos con prisas o nos levantamos muy hambrientos. Si usamos los granos de quinoa enteros, hay que dejarlos cocer un cuarto de hora, que es más rollo, pero también es cierto que son mucho más baratos que los copos. Yo suelo usar copos de quinoa, porque la textura se parece más al porridge clásico. ¡Ya me contaréis qué hacéis vosotros!

Sigue leyendo

Anuncios

Bizcocho de manzana (sin gluten, sin lactosa y sin azúcar añadido)

Para endulzar bizcochos, tartas y demás postres sin añadir azúcar ni edulcorantes (no sé por qué, pero a los edulcorantes les tengo mogollón de manía) la mejor opción es utilizar fruta. La compota de manzana, por ejemplo, da un sabor sutil y además hace más jugosos los pasteles. El plátano maduro aporta un toque acaramelado a los dulces. Y las frutas deshidratadas (pasas, higos, dátiles, orejones…) son viejunas pero también nos pueden hacer un buen servicio.

Así que por aquí, que seguimos con el reto de #70DíasSinAzúcar (aunque tengo que confesar que el otro día, en un restaurante, tuve un momento de debilidad a la hora del postre), hemos decidido echar mano de la manzana para preparar un bizcocho que no lleva nada de azúcar añadido y, además, es sin gluten y sin lactosa. Saludable, rico, jugoso y fácil de hacer. ¿Se puede pedir más?

Sigue leyendo

Gofres veganos de manzana (sin gluten)

Con lo que les gustan a mis niños los gofres, y lo bien que me apañan a mí sus cenas entre semana, buscar una receta sin gluten era una de mis prioridades. Decidí empezar por ésta porque es sencilla, tiene ingredientes razonablemente fáciles de encontrar (bueno, vale, la harina de trigo sarraceno no la hay en todas partes, pero tampoco hace falta reunir las dragon balls para conseguir un kilo) y lleva un montón de fruta y ningún ingrediente insano.

De hecho, son los gofres más sanos y ligeros que he hecho nunca. Saben a saludable. La verdad es que me dan ganas de recubrirlos de nata, helado y chocolate, pero eso estropearía un poco el efecto, ¿no?

Sigue leyendo

Gofres de avena y zanahoria

gofres-de-avena-y-zanahoria

Hablemos de la avena. Bueno, no, no hablemos, porque os iba a soltar la típica charla de lo estupenda que es la avena, sanísima y llena de propiedades, pero resulta que aquí una servidora no es nutricionista y, por tanto, no me siento cualificada para hacer este tipo de afirmaciones. Me limitaré a recomendaros que le preguntéis a alguien más formado que yo. ¡Vais a alucinar!

Y yo, que antes pensaba que los copos de avena eran una comida para viejecitos desdentados y desayunos británicos, estoy enganchada, porque he descubierto que vale para casi todo: bizcochos, muffins, barritas de cereales, mueslis y granolas… Incluso gofres, facilísimos de hacer y una de las cenas favoritas de mis enanos. Por cierto, ¿os he dicho ya que no tienen azúcar añadido?

Sigue leyendo

Barritas de avena con manzana y plátano

barritas-avena

¿No os dije que iba a buscar una receta de barritas de cereales que no fuesen una bomba azucarada? Pues aquí las tenéis: sabrosas, jugosas, integrales, veganas y sin azúcar añadido. Y sin embargo, son bastante dulces… ¿cuál es el secreto? Ninguno especial, sólo he echado mano de los sospechosos habituales en este tipo de recetas: compota de manzana, plátano y dátiles. Por cierto, ésta es la primera vez que los dátiles hacen su aparición en el blog (normalmente me los como sin más), pero me parece que van a convertirse en uno más de la familia. Eso sí, con sentidiño (como decimos en mi tierra), porque por mucha fruta que sean tienen entre un 60% y un 70% de azúcar…

Ya sabéis que las barritas las preparé principalmente para que el monstruito las lleve de merienda al cole y él, avezado pinche de cocina, está entusiasmado con ellas. Cuando no está intentando robar dátiles me las está pidiendo todo el tiempo. La receta es muy fácil de hacer: lo único que requiere una preparación previa es la compota, el resto sólo hay que trocearlo y revolverlo antes de ponerlo en una fuente y hornearlo. Además, se pueden congelar para ir consumiéndolas poco a poco. Vamos, ¡un puntazo!

Sigue leyendo