Trufas de chocolate y nueces (veganas y sin azúcar añadido)

Vale, llevamos ya varias semanas de nuestro reto de #70DíasSinAzúcar y aunque empezamos muy bien (mucha fruta, mucha agua fresca, mucha salud en general) empezamos a tener mono de dulce. Que sí, que la sandía y el melón son muy refrescantes, pero el cuerpo nos pide más. ¿Qué hacemos? ¿Nos rendimos? ¿Bajamos a la máquina expendedora más cercana y nos volvemos locos comprando chocolatinas? ¿Nos damos un atracón de magdalenas industriales? ¿Nos bebemos, a morro, un bote de leche condensada?

Nooooo. En caso de crisis, echamos mano de la fruta deshidratada. Pasas, dátiles, ciruelas, orejones… Y en las tiendas de productos a granel suelen tener también frutas tropicales (como papaya y mango). Hay que consumirlas con moderación porque, aunque sea azúcar propio y no añadido, van bastante cargaditas, pero el proceso de deshidratación hace que mantengan todas las características nutricionales de las frutas frescas. Podemos comerlas sin más o, si no nos entusiasman, usarlas como ingredientes para otras cosas. ¿Alguien ha dicho trufas?

Sigue leyendo

Granola de manzana

granola-de-manzana

Una cosa maravillosa de la granola es que puedes hacer mil versiones adaptándolas a tus gustos o, simplemente, a las cosas que tengas en la despensa. Puedes echar una mezcla loca de frutos secos y semillas o poner sólo uno o dos tipos de cada cosa e ir variando con cada remesa para disfrutar cada vez de un desayuno totalmente nuevo.

¿Y ésta, con manzana y especias? ¡Ésta está TAN RICA! La mejor manera de empezar el día… o de picotear a escondidas cuando no me ven los niños (¡porque si me ven, me piden!). La tengo guardada en un recipiente hermético y cada vez que paso cerca, si no hay testigos, me como un puñado. ¡Es un vicio!

Sigue leyendo

Barritas de avena con manzana y plátano

barritas-avena

¿No os dije que iba a buscar una receta de barritas de cereales que no fuesen una bomba azucarada? Pues aquí las tenéis: sabrosas, jugosas, integrales, veganas y sin azúcar añadido. Y sin embargo, son bastante dulces… ¿cuál es el secreto? Ninguno especial, sólo he echado mano de los sospechosos habituales en este tipo de recetas: compota de manzana, plátano y dátiles. Por cierto, ésta es la primera vez que los dátiles hacen su aparición en el blog (normalmente me los como sin más), pero me parece que van a convertirse en uno más de la familia. Eso sí, con sentidiño (como decimos en mi tierra), porque por mucha fruta que sean tienen entre un 60% y un 70% de azúcar…

Ya sabéis que las barritas las preparé principalmente para que el monstruito las lleve de merienda al cole y él, avezado pinche de cocina, está entusiasmado con ellas. Cuando no está intentando robar dátiles me las está pidiendo todo el tiempo. La receta es muy fácil de hacer: lo único que requiere una preparación previa es la compota, el resto sólo hay que trocearlo y revolverlo antes de ponerlo en una fuente y hornearlo. Además, se pueden congelar para ir consumiéndolas poco a poco. Vamos, ¡un puntazo!

Sigue leyendo

Bizcocho de higos, plátano y nueces

bizcocho-higos-y-platanos

La semana pasada fuimos a casa de mi madre y nos encontramos en el portal a una vecina suya, encantadora, con una tremenda caja de higos de su finca. A la fierecilla le faltó tiempo para lanzarse en plancha a por ellos, y mientras yo la cazaba al vuelo y me disculpaba ya estaba la vecina sacando una bolsa y llenándola de higos para mis niños. Esa tarde la fierecilla merendó higos, pero el monstruito puso cara rara y (cosa poco habitual) no quiso probarlos. Le dije que si le apetecía que hiciéramos un bizcocho con ellos y tampoco le interesó, así que al final nos los comimos todos entre la fierecilla, mi media naranja y yo. Vale, sí, casi todos me los comí yo. Con nocturnidad y alevosía, además. No tengo vergüenza.

Y el otro día viene el monstruito y me pregunta que cuándo vamos a preparar el bizcocho de higos. ¿Y qué iba a hacer yo, confesar mi crimen? ¡Jamás! Compré higos, repartí delantales y nos pusimos a cocinar. Los niños nunca son demasiado pequeños para echar una mano: el monstruito me ayudó a trocear y revolver, y la fierecilla… bueno, ella estuvo jugando a hacer ruido con las tazas y las cucharas medidoras, pero así se familiarizan con los procesos y los ingredientes. Creo.

Sigue leyendo

Galletas de chocolate blanco y nueces

galletas chocolate blanco y nueces

Galletas de chocolate blanco y nueces. ¿Hay algo más que decir? Creo que hoy podría dejarme de literatura y repetir una y otra vez esas seis palabras… ¡si con eso no os convenzo de que esta receta es espectacular, no sé cómo hacerlo!

Hago estas galletas de vez en cuando (la última vez, este verano para un brunch familiar), pero hasta ahora siempre nos las comíamos antes de que me diese tiempo a hacer la foto. Esta vez, escondí el plato y esperé a que los monstruitos estuviesen durmiendo la siesta (la pequeña aún no come dulces, pero el mayor salió tan goloso como sus padres…). No me preguntéis qué tal aguantan de un día para otro: ¡No lo sabemos! ¡Nunca aguantan tanto!

Sigue leyendo