Granola de plátano, chocolate y crema de cacahuete (sin gluten)

Sí, ya sé que la semana pasada os dejé colgados y sin receta. Mi vida está un poco patas arriba últimamente y además los niños están comiendo tantos dulces fuera de casa (helados, campamentos, cumpleaños…) que aquí lo que les toca es fruta, fruta y más fruta. Ellos encantados, que la fruta de verano les encanta (las cerezas, especialmente, les vuelven locos), pero mientras el blog se me queda un poco abandonado. ¡Intentaré cuidarlo más a partir de ahora!

Hoy os traigo una receta para darle vidilla a vuestros desayunos: granola de plátano, chocolate y crema de cacahuete. Lleva avena, quinoa y pipas al natural, que son cosas muy sanas, pero no nos engañemos, que la granola es la prima golosa del muesli… No vale para tomarla todos los días y sentirse uno estupendo, ¡pero es genial para darse un caprichito los fines de semana!

Sigue leyendo

Anuncios

Granola de trigo sarraceno y almendras (sin gluten)

Con la granola nos pasó en casa lo mismo que con el muesli: nos encanta, así que encontrar una versión sin gluten (es decir, sin avena) era prioritario. Buceando por Internet encontré varias alternativas interesantes: con quinoa, con trigo sarraceno y, directamente, sólo con frutos secos y semillas. Como tenía medio kilo de granos de trigo sarraceno que compré hace meses aún sin estrenar, me pareció un momento estupendo para abrir la bolsa y empezar a darles uso antes de que caduquen.

Esta receta es muy fácil que hacer y el resultado es una granola muy crujiente, perfecta para tomar con yogur y frutas o simplemente con leche. Aguanta sin problemas dos o tres semanas cerrada si la guardáis bien cerrada en un recipiente hermético y es una alternativa sabrosa y saludable a los cereales comerciales, que ya sabéis que son una bomba de azúcar e hidratos refinados…

Sigue leyendo

Granola de canela y cardamomo (sin gluten)

granola-canela-y-cardamomo

El monstruito y yo intentamos hacer granola de crema de cacahuete. ¡Qué drama! La primera versión resultó un engrudo pegajoso, inmanejable e intragable. A la basura. La segunda tenía mejor pinta, pero se carbonizó en el horno en cuestión de minutos (un misterio digno de Cuarto Milenio, porque la temperatura estaba bastante baja y después del primer fracaso estábamos bastante pendientes de ella). A la basura también. Vamos, que llevábamos unos días desayunando muesli, que es muy sano y no requiere horneado.

Pero los fines de semana nos gusta mimarnos y preparar desayunos especiales, así que, inasequibles al desaliento, volvimos a la carga. Eso sí, con una nueva receta, muy fácil y muy rica, y con nuestros viejos amigos la canela y el cardamomo, que ya sabéis que funcionan muy bien juntos (¿alguien ha dicho kanelbullar?). ¡Y esta vez nos salió fenomenal!

Sigue leyendo

Barritas de arroz inflado

barritas de arroz inflado

Os cuento: Mi monstruito va a empezar el cole y yo ando dándole vueltas a qué meriendas sanas le puedo mandar para comer a media mañana. Fruta, claro, y yogur y bocatas, pero teniendo un blog como éste da un poco de pena no prepararle algún dulce casero de vez en cuando, ¿no? Y se me ocurrió hacerle barritas de cereales… pero resulta que conseguir una versión sana no es tan fácil cómo parece. Encontré una receta en Internet que me pareció sencilla y con ingredientes razonables. Arroz inflado: estupendo, que además cerca de mi casa lo venden integral. Mantequilla de cacahuete: tengo un bote que es sólo de cacahuete tostado y triturado, sin aceite de palma ni tonterías, así que estupendo también. Y un agente endulzante y pegajoso para dar forma a las barritas. Y ahí llega el problema.

Puede ser miel o cualquier sirope vegetal (de arce, de arroz, de maíz…), pero por mucho que se diga de ellos que son “naturales” el hecho es que la miel contiene un 80% de azúcar, y los siropes no andan muy lejos. En la receta que usé como base las medidas venían en tazas, no en peso, y hasta que me puse a prepararla no descubrí que la mezcla original para las barritas lleva 50 gramos de arroz, 125 de mantequilla de cacahuete y otros tantos de sirope. Vamos, ¡una bomba! Incluso recortando a la mitad la cantidad de sirope, me sigue pareciendo demasiado para un niño pequeño. Y ya sé que las barritas comerciales que venden en los supermercados son mucho peores (incluso las de “dieta” tienen casi un 30% de azúcares), pero precisamente si las hago en casa es para que sean más saludables. En resumen: que aquí os traigo unas barritas energéticas de arroz inflado riquísimas y muy adecuadas para deportistas. Y voy a seguir pensando qué darle a mi enano.

Sigue leyendo

Granola casera

granola

¿Qué es granola?, dices mientras clavas en mi pupila tu pupila azul… Granola, queridos míos, es una mezcla de cereales (generalmente copos de avena), frutos secos, semillas y fruta deshidratada. Es parecida al muesli, aunque tienen dos diferencias fundamentales: la granola se hornea (en el muesli los cereales están crudos) y lleva azúcar añadido (en forma de miel o sirope). Ojo, no nos engañemos, no califica como “desayuno saludable” (yo a diario voy a seguir con mis dos piezas de fruta, mi té verde y mis cereales integrales o mis tostadas con aceite de oliva…), pero es estupenda para tomar de vez en cuando con un poco de yogur natural o, directamente, con leche.

A mí nunca se me había ocurrido prepararla en casa (cuando me pongo a hacer desayunos guarrindongos soy más de gofres y tortitas), pero vi la receta en un libro de Ottolenghi… y yo de este chico me fío mucho. Así que me puse manos a la obra ¡y la verdad es que está riquísima! Además, pero podéis personalizarla añadiendo los frutos secos que queráis (yo la próxima vez pienso poner pacanas, que ya sabéis que me encantan) y variando las proporciones o las frutas deshidratadas.

Sigue leyendo