Panecillos de semillas (sin gluten y sin lactosa)

Ya sabéis que desde que tengo que cocinar sin gluten el pan ha sido siempre mi bestia negra. He hecho ya media docena de experimentos, y sólo tres han terminado en el blog: un pan de frutos secos y semillas, una focaccia y unos bollitos con semillas de chía que a mí me parecieron bastante normalitos pero al monstruito le encantaron. El resto de intentos… fracaso total. Normalmente acabo con panes totalmente insípidos o panecillos que se podrían utilizar como balas de cañón. Y las masas son inmanejables: pegajosas, poco elásticas y con tendencia a romperse por los sitios más insospechados. Vamos, que lo de hacer pan me tenía muy frustrada. ¡Hasta ahora!

Casi no puedo creer que diga esto, pero he encontrado por fin una receta fácil de hacer y con la que consigo unos bollitos estupendos. Con su corteza, con su miga esponjosa, con su sabor a pan. Con una masa que no hace que me quiera suicidar a la hora de bolearlos. Con semillas también, para darles vidilla. Perfectos para el desayuno y también para untar en salsas. ¡Ay, qué contenta estoy con estos panes!

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Galletas de chocolate y nueces con harina de trigo sarraceno (sin gluten)

Ya sabéis cómo va esta cocina: a veces hacemos recetas muy saludables y a veces hacemos galletas de chocolate con mucho chocolate. Porque en la vida no todo puede ser compota de manzana, ¿no?

Además, son facilísimas de hacer: la prueba es que esta vez mi ayudante fue la fierecilla, que a sus dos años y medio me ayudó muy voluntariosa a mezclar ingredientes y partir las nueces (cuando digo “partir las nueces” quiero decir trocear algunas y comerse muchas otras con la excusa de que estaban muy duras para partirlas con las manos). Luego estuvo chupeteando la cuchara que utilicé para remover el chocolate derretido. Y luego empezó a meter los dedos en la harina mezclada con cacao: en ese punto la saqué de la cocina y seguí preparándolas yo sola…

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Magdalenas de calabaza y manzana (sin gluten y sin lactosa)

Sí, llega el otoño y yo me pongo muy pesadita con la calabaza. Primero, porque me encanta. Segundo, porque me regalan mucha. Y no os quejéis, que al blog sólo llegan las cosas dulces: en casa la comen también, además, en cremas varias, risottos y estofados varios (vegetarianos o no). ¿Qué puedo decir? Es sana, es rica y va bien con todo. Así que ya os aviso que ésta no va a ser la última receta de calabaza del año.

Y como me gusta mucho utilizar ingredientes de temporada, estas magdalenas llevan también compota de manzana. Son muy fáciles de hacer, razonablemente saludables (no tienen mantequilla ni aceite y llevan sólo 50 gramos de sirope o miel para una docena de muffins) y salen muy ricas: ¡las llevamos de merienda a casa de una amiga del monstruito y volaron!

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Tortitas de plátano (veganas, sin gluten y sin azúcar añadido)

Pues nada, que se acaba el verano. Tampoco es que en mi tierra hayamos disfrutado de mucho sol, porque mientras el resto de la península sufría varias olas de calor por aquí estábamos más bien fresquitos, pero ahora llueve y se hace antes de noche y las tiendas están llenas de ropa de colores oscuros. Vamos, un rollo.

Así que, para animarnos, cuando tenemos tiempo intentamos empezar el día con desayunos diferentes, como estas tortitas de plátano, que a mis enanos les encantan y a mí me parecen más que razonables, porque la receta es vegana y sin azúcar añadido. Sí, ya, hacer tortitas da un poquito de trabajo, ¡pero hay que mimarse de vez en cuando!

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Granola de trigo sarraceno y almendras (sin gluten)

Con la granola nos pasó en casa lo mismo que con el muesli: nos encanta, así que encontrar una versión sin gluten (es decir, sin avena) era prioritario. Buceando por Internet encontré varias alternativas interesantes: con quinoa, con trigo sarraceno y, directamente, sólo con frutos secos y semillas. Como tenía medio kilo de granos de trigo sarraceno que compré hace meses aún sin estrenar, me pareció un momento estupendo para abrir la bolsa y empezar a darles uso antes de que caduquen.

Esta receta es muy fácil que hacer y el resultado es una granola muy crujiente, perfecta para tomar con yogur y frutas o simplemente con leche. Aguanta sin problemas dos o tres semanas cerrada si la guardáis bien cerrada en un recipiente hermético y es una alternativa sabrosa y saludable a los cereales comerciales, que ya sabéis que son una bomba de azúcar e hidratos refinados…

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