Tortitas de moras (sin gluten, veganas y sin azúcar añadido)

Esta vez sí. Las últimas tortitas que hicimos eran fáciles y rápidas, pero éstas, además, son jugosas y gordechas, que es como me gustan a mí. Son sin gluten, claro, para que el monstruito pueda disfrutar de ellas (teníais que ver cómo las devora). Son sin lactosa y veganas, porque ya que estaba decidí utilizar bebida de soja (que podéis sustituir por leche de vaca o por cualquier otra bebida vegetal). Son muy fáciles de personalizar: sólo tenéis que cambiar las moras por cualquier otro fruto del bosque (fresas, arándanos, frambuesas, grosellas…). ¡En general, son estupendas!

Son, además, una receta sin azúcar añadido, porque seguimos con el reto #70DíasSinAzúcar. Sé que a mucha gente le cuesta imaginarse un desayuno en el que no haya bollería, galletas o cereales azucarados, así que les voy a dedicar esta receta a ellos. ¿Tortitas saludables? Yes we can!

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Bizcocho de manzana (sin gluten, sin lactosa y sin azúcar añadido)

Para endulzar bizcochos, tartas y demás postres sin añadir azúcar ni edulcorantes (no sé por qué, pero a los edulcorantes les tengo mogollón de manía) la mejor opción es utilizar fruta. La compota de manzana, por ejemplo, da un sabor sutil y además hace más jugosos los pasteles. El plátano maduro aporta un toque acaramelado a los dulces. Y las frutas deshidratadas (pasas, higos, dátiles, orejones…) son viejunas pero también nos pueden hacer un buen servicio.

Así que por aquí, que seguimos con el reto de #70DíasSinAzúcar (aunque tengo que confesar que el otro día, en un restaurante, tuve un momento de debilidad a la hora del postre), hemos decidido echar mano de la manzana para preparar un bizcocho que no lleva nada de azúcar añadido y, además, es sin gluten y sin lactosa. Saludable, rico, jugoso y fácil de hacer. ¿Se puede pedir más?

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Gofres veganos de manzana (sin gluten)

Con lo que les gustan a mis niños los gofres, y lo bien que me apañan a mí sus cenas entre semana, buscar una receta sin gluten era una de mis prioridades. Decidí empezar por ésta porque es sencilla, tiene ingredientes razonablemente fáciles de encontrar (bueno, vale, la harina de trigo sarraceno no la hay en todas partes, pero tampoco hace falta reunir las dragon balls para conseguir un kilo) y lleva un montón de fruta y ningún ingrediente insano.

De hecho, son los gofres más sanos y ligeros que he hecho nunca. Saben a saludable. La verdad es que me dan ganas de recubrirlos de nata, helado y chocolate, pero eso estropearía un poco el efecto, ¿no?

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