Polos de chocolate

polos de chocolate y aguacate

Polos de chocolate caseros, fáciles, sanos y cremosos. Mi monstruito, que llevaba todo el verano pidiéndomelos, está como loco por ellos, disfrutando como un enano y llenándose de churretones hasta las orejas. Ahora me pide que le haga otros de vainilla, así que tendré que buscar alguna nueva receta saludable para preparárselos.

Porque, obviamente, estos polos tienen truco. Cinco cucharadas de cacao… y dos aguacates enteros, que son lo que los hacen tan cremosos y mucho más sanos que los industriales. Podéis optar por versiones veganas o sin azúcar, y modificar las cantidades a vuestro antojo. Si mantenéis a los niños lejos la cocina mientras batís los ingredientes, ¡éxito asegurado!

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Mermelada de ciruelas

mermelada de ciruelas

Tenía que haber sospechado cuando mi suegra me dijo que me iba a dar “unas poquitas” ciruelas porque a ella le habían regalado tantas que ya no sabía que hacer con ellas. Cuando llegué a casa y miré la bolsa, descubrí que (además de tomates, zanahorias y una docena de huevos) había metido en ella unos dos kilos de fruta… ¿Qué puedo decir? Las abuelas gallegas son así, y mi suegra, aún más.

Y como no todo iban a ser pastelitos de hojaldre, y mis monstruitos no van a estar toda la semana merendando ciruelas, me atreví a hacer mermelada. ¡La primera mermelada que hago en mi vida! ¡Y está buenísima! Como soy una perfeccionista crónica, creo que hay un par de cosas que se pueden mejorar, pero estoy tan contenta con el resultado que ya me estoy creciendo y, además de estar planeando nuevas recetas, acabo de crear una nueva categoría en el blog para Mermeladas y conservas. Vale, por ahora no tendrá más que dos entradas, ¡pero tengo fe en ella!

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Bundt cake de limón y tomillo

bizcocho limón y tomillo

El monstruito y yo hicimos un bizcocho. Hace tiempo que no me echaba una mano en la cocina (a veces pasa de mí y a veces soy yo la que no lo quiere cerca, porque no me interesa que vea los ingredientes secretos que pongo en las recetas), pero esta vez me ayudó entusiasmado a pesar todas las cosas (nunca tanto tardamos y nunca tanto manchamos con la harina) y a revolver la masa. Si le dejo, incluso me engrasa él el molde… pero tengo sentido común suficiente para decirle que eso ni lo intente, ¡que las manchas de mantequilla no son buenas de quitar!

Este bundt de limón y tomillo, muy veraniego, lo preparamos para una reunión familiar, y supongo que estaba bueno de verdad porque aunque había dos postres más nos lo comimos casi entero. Es fácil de hacer (¡a prueba de niños!); y mi único consejo es que no intentéis sustituir el tomillo fresco por el seco, porque no va a saber igual y no os va a aromatizar el bizcocho de la misma manera.

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Muffins de plátano y chocolate

166 - magdalenas de plátano y chocolate

Yo no sé a vosotros, pero a mí con estos calores veraniegos la fruta me pasa de “demasiado verde” a “prácticamente pocha” en un parpadeo. Incluso los plátanos, que en casa vuelan: el otro día me encontré con dos a punto de enarbolar la bandera blanca. ¿Y para qué son estupendos los plátanos muy maduros? ¡Para tartas, bizcochos y dulces en general!

Y no sé muy bien por qué, pero hace un millón de años que no preparaba muffins, y eso que son de mis cosas favoritas: tiras todo en un bol, revuelves un poco, repartes en los moldes y horneas un ratito. Más fácil, imposible, y además permiten todas las combinaciones del mundo. Hoy, plátano y chocolate. Mañana, ¡el mundo!

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Polos de fresa

prueba polos 2

Pues esta vez el plan no funcionó. Si los gofres de calabacín fueron un éxito apoteósico, y mi monstruito me pide casi todo los días que le deje cenar una “tostada de cuadrados” (los tengo congelados y los voy racionando muy sabiamente)… estos polos de fresa, que hice porque el muy cabezota este año se niega a probarlas, no le gustaron.

Supongo que el problema es precisamente que saben a fresa, en lugar de saber a colorante rosa o a chicle, como los que se compran en las tiendas. De hecho, están buenísimos, así que, como él no los quiere, nos los comemos mi media naranja y yo. ¡Y cómo se disfrutan en estas noches de verano!

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