Brownie de chocolate y calabaza

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¿Cuánto hace que no hacemos un brownie? Es más, ¿cuánto tiempo hace que no preparamos una receta con chocolate? ¡Muchísimo! El último brownie (con ingrediente secreto y todo) nos lo comimos en enero, y la última receta de chocolate en el blog fueron unos polos que, ahora que lo pienso, también tenían ingrediente secreto. A veces conspiro tanto para que mis niños coman sano que en vez de cocinera parezco, directamente, una paranoica.

El ingrediente secreto de hoy es la calabaza, que no da mucho sabor pero sí textura (densa y jugosa) a este brownie, que no lleva harina ni lácteos. Es una receta de repostería para dummies: poner todo en un bol, revolver y hornear. Es casi imposible que salga mal… a no ser que, como yo, coloquéis mal la base del molde, os empiece a gotear por el fondo al cocinarlo y acabéis con un brownie muy bajito y una bandeja de horno llena de masa pegoteada…

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Brownie de chocolate sin gluten (¡y sin lactosa!)

brownie sin gluten y sin lactosa

Este brownie sin gluten no lleva harina de ningún tipo. Es jugoso, dulce, con una textura suave parecida al pudding, y tiene la cantidad perfecta de cacao para no ser demasiado fuerte. Se prepara en cinco minutos y se hornea en poco menos de media hora. Y tiene un ingrediente secreto y misterioso. Bueno, ¡qué demonios! Voy a confesar, pero que no se escandalice nadie: ¡este brownie lleva alubias!

No, no me he vuelto loca: las legumbres son a veces una alternativa muy interesante al hacer repostería para personas con intolerancia al gluten, ya sea crudas y molidas (como la harina de garbanzo) o cocidas y hechas puré. Tienen un sabor bastante neutro, y si las acompañas de un ingrediente como el cacao nadie se entera de que están ahí. Haced el experimento: preparad el brownie y no digáis de qué está hecho. Mi monstruito (que estas semanas está en modo antialubias) disfrutó muchísimo la esquinita que le di, y mi media naranja estuvo toda la tarde cogiendo trocitos cada vez que entraba en la cocina.

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Galletas brownie

galletas brownie

¿Cómo llamar a unas cookies enormes, densas, esponjosas y que son puro sabor a chocolate? ¡Galletas brownie, por supuesto! No es la receta más fácil del mundo, pero si tienes unas manos rápidas el resultado merece todos los esfuerzos.

Para que salgan realmente ricas, el truco es preparar la masa el día anterior, dejarla reposar toda la noche en la nevera y darles forma muy rápido antes de hornearlas. ¡Así es como se consigue un brownie con forma de galleta!

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Brownie de chocolate en el microondas

brownie microondas

¿No os pasa que de repente os apetece muchísimo comer algo y hasta que no lo conseguís no se os va de la cabeza? Yo una vez estuve semanas con un tremendo antojo de judías con chorizo, pero fue porque estaba de Erasmus en el Reino Unido y el concepto de judías con chorizo era tan exótico como la carne de cocodrilo. Otras locuras que recuerdo son la tarta de queso, las tortitas, la empanada, el embutido y el sushi (cuando estaba embarazada y no podía comerlos) y el chocolate.

De hecho, el chocolate es una obsesión recurrente, que choca con mi sentidiño común (que dice que es mejor no tener chocolate en casa o me pondré como una foca). Lo que sí tengo siempre es cacao en polvo, así que en dos minutos puedo burlar a mi sentido común y preparar en el microondas este brownie, que las más modernitas llamarían un mug cake, pero que yo voy a llamar una merienda estupenda para los días en que me merezco un caprichito…

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Blondie de limón

blondie de limón

¿No os pasa que hay comidas que os saben a verano? Las cerezas, los buenos tomates, los melocotones… ¡y el limón! Ya sé que estamos en el siglo XXI y lo podemos encontrar todo el año, pero yo siempre lo relaciono con el sol. Cuando era pequeña e iba a casa de mis tíos, al volver de la playa nos dábamos una ducha de agua fría (¡helada!) en una ducha exterior que tenían al lado de un limonero. Y cuando tengo limones de verdad, de los de casa, de los que hacen que huela rico toda la cocina, siempre me traen buenos recuerdos (lo mismo que le pasó a Proust con la magdalena, sólo que él escribió En busca del tiempo perdido y yo sólo os traigo una simple receta).

Por eso agradecí mucho que mi suegra me diese en una de nuestras últimas visitas “un par” de limones que eran en realidad una docena (mi suegra mola: sus “docenas” de huevos no suelen tener menos de 18, nos da tuppers de comida como para alimentar al ejército de Napoleón y la última vez que hizo flanes utilizó ¡19! yemas). Con (algunos de) los limones hice estos blondies: esponjosos, jugosos y tan llenos de sabor como sus primos los brownies.

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