Blondie de zanahoria y tahini (sin gluten y sin lactosa)

Lo que diferencia a los brownies (y a sus primos rubios, los blondies) del resto de los bizcochos es que con ellos no intentamos que sean esponjosos: intentamos que sean densos y jugosos, pero no pesados ni mazacotes. Hay que buscar un pastel lleno de sabor, que se derrita en la boca, no un bloque macizo con tropezones de nueces. El truco para conseguirlo suele ser coger una cantidad muy loca de mantequilla y batirla bien con el azúcar para que coja aire, pero ¿y si no quieres usar una cantidad muy loca de mantequilla en tus postres?

Pues hay alternativas, y algunas de ellas son incluso saludables. En esta receta, por ejemplo, utilizamos tahini, que es simplemente una pasta que se hace con semillas de sésamo trituradas y que la mayoría de la gente usa sólo para hacer hummus, pero que yo recomiendo muy mucho para experimentar en la repostería. Y utilizamos almendra molida. Y un poco de piña fresca. Y dos o tres cucharadas de sirope de arce para endulzar, que no son muchas pero se pueden aumentar si os parece necesario. Y zanahorias. Y unas pacanas, o cualquier otro fruto seco que os guste. Y si juntas todo esto acabas con un estupendo blondie de zanahoria y tahini (sin gluten y, ya que estamos, sin lactosa), poco habitual y de aspecto algo rústico, pero fabuloso para tomar solo o acompañado con un poco de helado de vainilla.

Sigue leyendo

Galletas de chocolate con harina de garbanzos (sin gluten y sin lactosa)

¡Hace un montón de tiempo que no hacíamos galletas! Y mira que son una cosa fácil y agradecida, sobre todo las de chocolate: mezclar ingredientes, hacer montoncitos, hornear de 10 a 15 minutos y listo. Hay mil versiones, incluso si estás limitada a las harinas sin gluten, y eso las convierte en una receta muy buena para experimentar, y ya sabéis que a mí me encantan los experimentos en la cocina. Y engañar a mis hijos.

En realidad no sé por qué me gusta tanto meter ingredientes secretos en mis dulces, porque mis niños, por lo menos por ahora, comen casi de todo. Desde que dejaron los purés y las papillas los hemos sentado a comer con nosotros con el mismo menú que los adultos, y lo mismo te comen una menestra que un pescado al horno. Las legumbres les entusiasman, pero ¿no dicen siempre los nutricionistas que deberíamos consumirlas más? Pues hala, al postre también. ¿Recordáis el brownie con alubias? Pues hoy, galletas con harina de garbanzos. Podéis comprarla ya preparada (la hay en algunos hipermercados y en tiendas de productos biológicos) o, si tenéis una buena picadora, molerla vosotros mismos en casa. Con ella conseguiréis una docena de cookies estilo americano maravillosas, crujientes por fuera y blanditas por dentro. ¡Éxito garantizado!

Sigue leyendo

Muesli sin gluten

Una de las primeras cosas que tuvimos que repensar cuando nos dijeron que el monstruito es celíaco fue el tema de los desayunos. En casa, a diario, desayunamos muesli casero, y los fines de semana solemos tomar tostadas o sándwiches. Los fines de semana los solucionamos rápido comprando para él pan de molde sin gluten (algún día me animaré a hacerlo en casa… pero aún no me he puesto a ello) pero lo del muesli me dio más quebraderos de cabeza, porque no quería utilizar los preparados comerciales (cargaditos de azúcar y aceites vegetales de dudosa procedencia) pero al principio no tenía ni idea de qué utilizar para sustituir los copos de avena.

Por lo que he ido descubriendo, la avena es un tema controvertido en el mundo glutenfree. Hay países (como EEUU) donde, aunque tiene gluten, no la consideran dañina para los celíacos, pero por aquí la tendencia es más conservadora y opina que hasta que no haya más pruebas científicas hay que retirarla de la dieta. Me hizo falta bucear un poco en foros y webs de recetas sin gluten hasta encontrar algo para reemplazarla: los copos de quinoa. Son algo más pequeños, pero tienen un sabor tostado muy interesante y no son difíciles de encontrar en tiendas gourmet y de productos ecológicos. Hay también copos de mijo, pero son diminutos y se desmenuzan tanto que no los vi prácticos para mi muesli; lo que sí compro, y al monstruito le encanta, es mijo y arroz inflado. El resto de la receta no tiene mucha ciencia (corn flakes sin gluten, frutos secos, semillas y fruta deshidratada): yo os dejo aquí las proporciones que nos gustan a nosotros y vosotros id jugando con los ingredientes hasta encontrar vuestra propia receta perfecta.

Sigue leyendo

Mermelada de fresas y semillas de chía

¡Fresas! Me paso todo el año esperando a que llegue la temporada y en estos tres mesecillos me como todas las que puedo. Supongo que por eso mi media naranja, cuando el otro día se iba de recados y le pedí que me comprase unas pocas, me trajo a casa una bandeja de kilo y medio. Pero había más fruta en casa, a los niños no les entusiasman y tenía miedo de que se me pusiesen malas, así que decidí separar medio kilo y hacer un poco de mermelada.

Y como sigo con mi cruzada “más fruta y menos azúcar” decidí hacer un experimento que había visto algunas veces en Internet: sustituir parte del azúcar de la mermelada por semillas de chía, que como ya hemos comentado alguna vez se vuelven blandas y gelatinosas al mojarse. A nosotros nos encantó el resultado, aunque es cierto que (obviamente) sabe menos dulce de lo habitual. Probad y ya me diréis, ¡yo pienso repetir!

Sigue leyendo

Gofres veganos de manzana (sin gluten)

Con lo que les gustan a mis niños los gofres, y lo bien que me apañan a mí sus cenas entre semana, buscar una receta sin gluten era una de mis prioridades. Decidí empezar por ésta porque es sencilla, tiene ingredientes razonablemente fáciles de encontrar (bueno, vale, la harina de trigo sarraceno no la hay en todas partes, pero tampoco hace falta reunir las dragon balls para conseguir un kilo) y lleva un montón de fruta y ningún ingrediente insano.

De hecho, son los gofres más sanos y ligeros que he hecho nunca. Saben a saludable. La verdad es que me dan ganas de recubrirlos de nata, helado y chocolate, pero eso estropearía un poco el efecto, ¿no?

Sigue leyendo